Entrevista a Adam Bunce

Adam Bunce es inglés, pero hace 8 años que vive en nuestras tierras, su obra es colorida y tiene una gran intensidad, no solamente por sus colores, sino por la energía que transmiten. En una charla muy amena en su atelier, recorrimos su vida y su proceso creativo. ¡Te invitamos a conocerlo!

¿Cómo llegaste desde Inglaterra hasta aquí?

Mi esposa es uruguaya, nos encontramos en Ing­laterra porque ella estaba estudiando allá, vivimos 4 años juntos y después nos vinimos a Uruguay, para mí fue una gran aventura porque no conocía el país, solo lo habíamos visitado un par de veces y me había encantado la gente, los paisajes y la paz que hay. La naturaleza es muy salvaje, está menos intervenida y hay muchos pájaros, muchas plantas y mucha vida, me encanta. También hay un buen clima, que significa que puedo estar afuera mucho tiempo, me gusta mucho pintar en el paisaje e investigar la tierra.

¿Desde cuándo tienes tu atelier en La Barra?

En Inglaterra tenía un estudio para trabajar fuera de casa. En Uruguay hasta ahora no había tenido un lugar exclusivo para esto, vivimos 6 años en Montevideo y hace 2 años nos mudamos a Maldonado. Cuando ví este espacio me pareció muy lindo para trabajar, exponer y hablar con la gente, ya que es una buena experiencia ver el arte y cómo está creado. Además aquí en La Barra hay una comunidad de artistas y otras empresas que hace que sea muy lindo.

¿Cómo fueron tus inicios con la pintura?

Desde niño me gustaba pintar, si tenía una hoja de papel en blanco era la mejor cosa en el mundo. En el liceo en Inglaterra también estudié arte y siempre tuve la idea de ir a una universidad a estudiar Bellas Artes, pero al final no lo hice, estudié literatura inglesa. Me pasaba leyendo y escribiendo mucho, era de escritura creativa también y en mi tiempo libre seguía pintando. Un día vendí unos cuadros que había pintando en la época del liceo y, para mi sorpresa, pensé que tal vez podía hacer arte como un trabajo. Entonces terminé mis estudios y comencé a pintar más y más. En Inglaterra tuve muchas exposiciones muy lindas. Ahora estoy haciendo menos porque también soy docente de inglés, pero con el atelier aquí voy trabajando cada vez más.

En Inglaterra, ¿fuiste a algún taller de arte?

Estudié en el Liceo hasta los 18 años, y después me seguí formando de forma autodidacta. En Uruguay sí fui a un taller en la Fundación Iturria, en ese momento no hablaba nada en español, pero fue una muy buena experiencia conocer otros artistas porque el arte es un lenguaje sin palabras, es super lindo estar con otras personas que también pintan. Además es muy útil ver cómo trabajan los demás, cómo son sus técnicas, siempre podemos aprender de los otros. En Inglaterra viví con unos artistas en una casa grande compartida y fue una buena experiencia también.

¿Cómo es tu proceso creativo?

La mayoría de mis obras  son paisajes, así que empiezo en el lugar. No quiero pintar paisajes de mi imaginación, siempre tengo que tener un espacio en el mundo físico. Entonces salgo a caminar y pasear por los bosques o por la playa. Si encuentro un paisaje, un lugar, un árbol o una roca que me guste, tenga una linda composición y que también me sienta feliz y cómodo en ese lugar, saco fotos y dibujo en lápiz o en pastel. Después en el estudio empiezo a pintar con esa referencia, a veces uso el ipad para jugar con la composición y los colores, pero siempre comienzo con un espacio real. Cuando estoy trabajando en el lienzo ubico los elementos y me dejo llevar por el cuadro que habla conmigo y me dice dónde quiere estar cada color y cada forma, así juego con el cuadro hasta terminarlo. Recuerdo que una vez Paul McCartney dijo: “We don’t work music, we play music”, no es trabajar sino jugar con todos los elementos del cuadro, también con la pintura y los pinceles.

¿Cuál es la técnica que más te gusta?

Me gusta el acrílico porque puedo usar agua para diluir, tiene propiedades similares al óleo para las mezclas, el peso también es parecido y los pigmentos son iguales, pero me gusta usar más agua, me resulta más limpio y fluido que los óleos. Depende también de la estación, en invierno lo puedo usar más fácilmente que en verano que se seca muy rápido, ahí uso más los óleos.

¿Dónde encuentras tu inspiración?

En la naturaleza, también en el mundo escondido que no vemos. Me gustan mucho los surrealistas, los sueños y la imaginación, lo que vemos cuando tenemos los ojos cerrados. Quiero poner eso también en el trabajo porque todo tiene una vida, las plantas, los animales, los paisajes, la tierra misma tiene energía y esa energía la quiero exponer en mis cuadros también.

¿Siempre fue así? 

No, cuando era joven, hasta los 20 años más o menos, dibujaba cosas feas, cosas relacionadas de la guerra que tenían mucha ira, pero me acuerdo que una vez dibujé unos árboles, estaba escuchando música linda y sentí como un clic al darme cuenta de que esa sensación o ese pensamiento de felicidad, paz o tranquilidad también lo podía poner en las obras. Además, prefiero ver algo bonito que algo feo.

¿Qué es lo que buscas transmitir en tus obras?

Busco que todo esté conectado de una manera diferente, en un mismo plano, que las cosas no estén tan separadas cómo en la vida. Me gusta que puedan apreciar cosas que capaz no vemos porque estamos en el mundo siempre muy ocupados. La sensación de sentarse a mirar un atardecer o la playa, la tranquilidad que da mirar la naturaleza es lo que quiero que puedan poner en sus casas o en la oficina. También que se pregunten qué vive en ese árbol o si hay mundos invisibles. Tengo cuadros que representan los espíritus de la naturaleza, otros sobre los sueños y el mundo que vivimos en el interior. En el mundo inconsciente hay muchas experiencias interesantes.

¿Qué es el arte para ti?

El arte, como lo hacen los niños, es una fuerza que tenemos para expresarnos y jugar. Los adultos estamos muy serios porque tenemos que ganar dinero, cuidar a los niños y construir una sociedad de bien. Pero, como dijo Picasso, todos los niños son artistas, creo que tenemos que seguir manteniendo contacto con la niñez y las raíces, con la danza, la música y el teatro. Es muy fácil pasar los días sin escuchar música, sin dibujar y sin jugar, pero hay que hacer el intento. El uso de las manos es muy importante, cuando estoy pintando las horas pasan y es como una meditación. Creo que es una manera de investigar en nosotros, quiénes somos, de dónde venimos y a dónde vamos.

¿Te has enfrentado con dificultades en tu desarrollo artístico?

La dificultad es no tener tiempo para hacerlo, me encantaría pintar todos los días. Aparte de eso, a veces quiero hacer algo distinto, pero me parece que el estilo es algo que no podés cambiar o va cambiando a medida que uno cambia. Hay que tener paciencia y experimentar, por eso tener el tiempo y el espacio es importante.

¿Qué satisfacciones te ha dado?

Todos los minutos que estoy pintando, también cuando está terminado el cuadro es una sensación muy linda y por supuesto cuando a otras personas les gusta lo que hago. 

¿Alguna anécdota que te haya pasado a partir del arte?

Por ejemplo, una vez que pinté el sobre de un CD de un amigo músico y alguien de Irlanda del Norte me contactó para decirme que quería uno de mis cuadros. También dos o tres personas me pidieron que pintara un sueño que tuvieron, tal vez ellos vieron algo de sus sueños en mis cuadros también. 

¿Tienes algún proyecto para este año?

Seguir pintando y preparandome para la temporada. Tengo una exposición conversada, pero aún no está confirmada, mi plan es seguir pintando con mi estudio abierto. Todos bienvenidos a visitarme.

Atelier Adam Bunce: Galería Paseo Real, Ruta 10 La Barra
IG: @adambunceart Teléfono: 098 248 399
Mail: adzbunce@hotmail.com

 

 

 

 

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